Two years in prison and a 114.000 fine for killing an endangered Iberian Lynx
El Juzgado de lo Penal nº 1 de Don Benito ha condenado a dos años y un día de prisión a un vecino de La Haba acusado de matar a un lince en peligro de extinción en una finca de Don Benito por un delito contra la flora y la fauna, junto con un trabajador suyo, condenado a un año y seis meses de prisión por un delito de encubrimiento.
Según se relata en los hechos probados, que tuvieron lugar en el año 2019. El acusado, de 69 años de edad, es propietario de una finca rústica del término municipal de Don Benito, terreno integrado en el coto “Sierra de Ortigas”, cuyo titular es otra persona.
El acusado estaba autorizado por el titular del coto para el ejercicio de la caza, en su modalidad de caza menor, en la modalidad de perdiz con reclamo, si bien la autorización otorgada se limitaba únicamente a los terrenos respecto a los que el acusado ostenta la propiedad, a su finca.
Según marca la sentencia, era sabedor de la presencia en los terrenos de su propiedad de la especie lince y de que la misma está catalogada en peligro de extinción y que se han ejecutado inversiones y actuaciones por parte de la Junta de Extremadura, con fondos propios y de la Unión Europea, en sus terrenos y en la zona, con el objetivo de la recuperación de esta especie. Es conocedor del animal, de su apariencia física, al que ha visto en numerosas ocasiones por los terrenos de su propiedad.
Los hechos
En fecha no determinada, entre los días 10 y 20 de febrero y en todo caso antes del 5 de marzo de 2019, el acusado disparó con la intención de causar la muerte a un ejemplar de lince que se aproximó a la jaula del reclamo de perdiz macho.
Este lince fue abatido cuando se encontraba al lado del pulpitillo, lugar donde se localiza la jaula del reclamo, elevada en el terreno, siendo así que entre el pulpitillo y el puesto en el que se encontraba el cazador existía una distancia de no más de 15 metros, hallándose en zona sin vegetación y con amplio campo de visión para el acusado. El resultado fue la muerte inmediata del animal.
La necropsia del cadáver del lince abatido revela un disparo certero que causa la muerte inmediata del lince, localizándose en el cadáver del animal un número aproximado de 80 proyectiles de cartucho en la región craneal, región torácica, extremidades anteriores y menos cantidad en la región caudal y extremidades posteriores.
El animal abatido era un lince ibérico hembra que pertenecía a la especie Lynx Pardinus, declarada en Extremadura “en peligro de extinción” en el catálogo regional de especies amenazadas, por el Decreto 37/2001, de 6 de marzo, así como por el posterior Decreto 78/2018 de 5 de junio.
Sabedor de la ilegalidad cometida y para evitar ser descubierto, llamó a un empleado suyo, también acusado en el caso, a quien le dio instrucciones para llevarse el cadáver y ocultarlo fuera de su finca.
El segundo acusado, de 57 años de edad y también vecino de La Haba, procedió a retirar el cuerpo del animal, que llevaba microchip identificativo, y a ocultarlo fuera de la finca en la que había sido abatido, cubriendo el cuerpo con material vegetal para evitar que el cadáver del animal pudiera ser descubierto.
Con posterioridad, el encargado de enterrar al animal reconoció los hechos ante la Guardia Civil y llevó a los agentes hasta el lugar aproximado donde lo había ocultado.
La sentencia muestra que, como consecuencia de la muerte del lince abatido, se han causado daños y perjuicios a la Junta de Extremadura, cuya valoración total asciende al importe total de 114.158 euros, a razón de 64.158 euros como indemnización por pérdida del ejemplar y 50.000 euros por perjuicio para la especie y para el Programa de Reintroducción.
El fallo
Por ello, el fallo dictamina, a fecha de 27 de febrero de 2023, que el principal acusado, como autor criminalmente responsable de un delito contra la fauna, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, es condenado a la pena de dos años y un día de prisión e inhabilitación especial para el derecho a cazar durante cuatro años, imponiéndole las costas del presente procedimiento.
Asimismo, deberá abonar a la Junta de Extremadura por los perjuicios económicos que ha ocasionado la pérdida del Lince Ibérico la cantidad de 114.158 euros, devengando dicho importe el interés legal desde la fecha de la presente resolución.
El otro acusado, su trabajador, ha sido condenado como autor penalmente responsable de un delito de encubrimiento, concurriendo la circunstancia atenuante de confesión, a la pena de un año y seis meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Todo ello con imposición de las costas causadas en el procedimiento a ambos condenados por mitad.